Hace ya algunos siglos, Epíceto nos dejó este mensaje:
«Acusar a los demás de los propios infortunios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo demuestra que la educación ha comenzado. No acusarse a uno mismo, ni acusar a los demás demuestra que la educación ha sido completada»
¿Qué te sugieren estas palabras?
Hoy hablamos de PERDÓN, de un perdón que va más allá del convencionalismo. De un perdón que empieza por uno mismo entendiendo que el otro forma parte de mi.
Nos enseñan a buscar culpables ante todas las circunstancias adversas.
Yo hablo de RESPONSABILIDAD, aunque he percibido que existe una muy fina línea entre lo que se entiende por ser culpable o ser responsable.
Cuando hablamos de culpa, estamos juzgando, estamos señalando con nuestro dedo creyéndonos que somos superiores al otro, o que tenemos algún tipo de privilegio especial. Nos situamos en supremacía respecto al otro.
Si me acuso a mí mismo como culpable de lo ocurrido, no dejo de estar en una posición de VÍCTIMA igual que cuando acuso al otro. Es entendible ya que colocándote en posición de víctima se obitienen muchos beneficios (la mayoría ocultos, pero tu ego sabe bien por lo que lo hace). En posición de víctima, nunca tendrás el control ni el poder sobre tu vida, sobre tu rumbo, sobre tu felicidad.
Tenemos una fuerte tendencia a enrocarnos en el sufrimiento, rozando el masoquismo inconsciente. Sí, y lo hacemos porque en el fondo obtenemos placer, obtenemos beneficios.
En cambio si eliminamos la palabra «culpa» de nuestro vocabulario, y la sustituimos por RESPONSABILIDAD, ¿qué ocurre? muchas veces ese simple cambio te aporta nuevas perspectivas para abordar las situaciones, los sentimientos y las emociones que se activan son completamente diferentes, y pasas de estar en un momento de «depresión emocional» por sentirte culpable, a un momento de «empoderamiento emocional» porque eres responsable del resultado, y cuando se nos hace responsables de algo, solemos dar lo mejor de nosotros mismos, ¿es así?El PERDÓN es la manifestación en su máxima potencia del AMOR. No existe una energía más poderosa que la energía que se genera cuando se aplica el PERDÓN.
Y como todo en esta vida… hay que empezar por uno mismo.
Feliz día.
Sandra Caba.
Sandra, ¿qué sucede cuando le explicas a alguien abiertamente que ha actuado como un tirano contigo? Y te responde obsesivanente con 10 audios, dandole la vuelta a la tortilla dicindote mas o menos que «la loca eres tu»? Esa persona no es que no perdone sino que ataca
Yo le hable de su Yo-ismo y egoismo y egocentrismo, aprendido de sus seres queridos quienes se comportan asi con el, tiranizandole lo cual el rechaza. Pero el actua inconscientemente de la misma forma. Y le digo q no escucha, solo oye. Solo se escucha a si mismo.
Veo qur continua sin escuchar pero encima me acusa a mi.
Responsabilidad y perdon. Nada de esto hay. Supongo que estas palabras quedan reservadas a Seres. Mas que a personas tan llenas, tan saturadas y egoistas (que ni son conscientes) que no tienen nada para dar. ¿Qué opinas?
Me he alejado de esta persona porque incluso diciendole lo que siento, sigue queriendo atacar.
Tu idea de un espacio seguro suena de maravilla
Besitos
Hola María,
evidentemente estás permitiendo que esa persona invada tu espacio, tu territorio y en definitiva altere tu bienestar. Recuerda que también todas las personas que se cruzan en nuestra vida, nos hacen de espejo y nos muestran partes de nosotras mismas que de otro modo no podríamos ver. Párate y observa en qué áreas de tu vida también te comportas así, bien por exceso o bien por defecto (puede ser que te haga un reflejo de lo mismo que tu haces para que tomes conciencia, o puede ser que te muestre justo el polo opuesto en el que estás tu y por eso te molesta, en este último caso te sirve poner límites).
Espero haberte ayudado.
Un abrazo.
Sandra.