Continuando y ampliando el anterior post sobre la Rabia Auténtica vamos a ver más en profundidad las diferentes disfunciones que podemos encontrarnos con esta emoción.
Partimos de la base de que la Rabia es una emoción que todo el mundo la tiene disfuncional, no suele funcionar bien, ya que es la emoción por la que sustituimos nuestro Talento (tal y como se explica en el Metamodelo de Análisis Transformacional), por lo que es importante que conozcamos bien todas las facetas de esta emoción para poder identificarla en nosotros mismos y saber si me está ayudando y no, y qué poder hacer en cada caso.
Como ya sabes, las emociones nos ayudan a solucionar las situaciones ante las que nos encontramos, y eso también lo hace la Rabia auténtica, que es la encargada de identificar toda situación de injusticia, manipulación, mentira y desequilibrio y actuar para reestablecer el equilibrio y traer de nuevo la justicia y armonía a nuestra vida.
Para que las emociones sean efectivas y funcionales, siempre han de ser proporcionales al estímulo que las provoca. También es importante saber que sólo son efectivas y funcionales si se utilizan en el momento en el que se está produciendo esa situación, ni antes ni después.
Por lo tanto, en este caso, si estás ante una situación injusta… aunque te hayan enseñado a reprimirte (“porque sacas lo peor de ti”), a no contestar a los mayores/autoridad, porque te sientes culpable por lo ocurrido, o cualquier otra creencia que te hayas quedado para ti… ante una situación injusta hay que accionar la Rabia auténtica.
Esta emoción moviliza una gran energía, por eso es importante dejarla salir en el momento en el que corresponde. Cuando se manifiesta justo en el momento en el que se está produciendo la injusticia, desequilibrio o detectamos la mentira, se manifestará de manera firme y contundente y dirá el ASÍ NO, ASÍ SÍ.
Es muy importante que manifestemos cómo NO son las cosas, pero igual de importante (o más) es el manifestar el cómo SÍ son las cosas o queremos que sean. Esta segunda parte a menudo se nos olvida (también por educación y creencias), y ten en cuenta que si no dices cómo SÍ quieres que sean las cosas contigo, al final sigues permitiendo al otro a que siga haciendo lo que a él/ella le interese, por lo que tú continuarás sintiendo injusticias en tu vida.
¿Qué ocurre si estoy ante una situación de injusticia, mentira o manipulación y en lugar de dejar salir la Rabia auténtica conecto con otra emoción?
Como te compartía en el anterior post sobre la Rabia auténtica, puede manifestarse de manera disfuncional, bien porque la tengamos inflada (por exceso) o deflaccionada (por defecto).
También nos encontramos con comportamientos disfuncionales cuando en esas situaciones utilizo otra emoción diferente. En este caso estaríamos intercambiando emociones y generando nuevos problemas, nuevos bloqueos y desenergetización.
Así por ejemplo cuando sustituimos Rabia por:
Miedo (falso) – entraré en parálisis, me sentiré intimidado o apocado y no me moveré, permitiendo que la injusticia o la mentira continúe a su anchas.
Tristeza (falsa) – tendré un gran sentimiento de culpa, ya que me sentiré engañado y estaré buscando constantemente dónde me equivoqué incluso me responsabilizaré de aquello de lo cual no soy responsable.
Orgullo (falso) – me pondré a servir a los mentirosos y manipuladores, sintiéndome privilegiado por haberme elegido, por lo que además me colocaré en una situación de superioridad ante aquellos que me avisen de mi equívoco.
Amor (falso) – daremos lo mejor de nosotros a aquello que nos hace daño, como en el síndrome de Estocolmo. No solo no veré la manipulación, sino que me enamoraré y defenderé.
Alegría (falsa) – en este caso, nos sentiremos elegidos por algo superior a nosotros (una fuerza sagrada, sobrenatural) a la que debemos seguir ciegamente. Con esta disfunción es muy fácil caer en fanatismos e idolatrías, ya que veremos a los manipuladores como “dioses”.
También ocurre que en situaciones en las que tenemos que utilizar otra emoción para que nos ayude a solucionar y avanzar, en lugar de ello la sustituimos por rabia falsa dando otro tipo de disfunciones tales como: envalentonamiento, venganza, resentimiento, envidia, rechazo, amargura…
Si te identificas con alguna de ellas, pregúntate qué estás dejando de ver, ya que cuando utilizamos la rabia cuando no toca… estamos dejando pasar oportunidades que seguramente no vuelvan.
De forma práctica y personalizada, tratamos cada uno de estos aspectos en el programa RESET EMOCIONAL
¡Te deseo una justa emocionalidad!
Sandra Caba
Hermosas palabras gracias por todo lo que nos das
Gracias a ti Lourdes.